Trastornos de la glándula hipófisis: Enanismo hipofisario, gigantismo y acromegalia
Varios trastornos de la
adenohipófisis anterior involucran a la hormona de crecimiento humano (hGH). La
hiposecreción de hGH durante los años de crecimiento disminuye el crecimiento
óseo, y las epífisis se cierran antes de que se alcance la estatura normal.
Este trastorno se llama enanismo hipofisario. La hipersecreción de hGH durante
la niñez causa gigantismo, un aumento anormal de la longitud de los huesos
largos. La persona crece y se vuelve muy alta, pero las proporciones corporales
son casi normales. La hipersecreción de hGH durante la adultez se llama acromegalia.
Como la hGH no puede producir el alargamiento de los huesos largos porque las
epífisis ya están cerradas, los huesos de las manos, los pies, las mejillas y
la mandíbula se engrosan y otros tejidos se agrandan. Además, los párpados, los
labios, la lengua y la nariz se agrandan y la piel se hace más gruesa y forma
arrugas.
Trastornos de la glándula tiroides
El hipotiroidismo congénito, la hiposecreción de hormonas tiroideas que está presente en el nacimiento, tiene consecuencias devastadoras si no se trata rápidamente. Esta condición causa retardo mental grave e impide el crecimiento óseo. En el momento del nacimiento, el bebé suele ser normal porque las hormonas tiroideas maternas liposolubles cruzaron la placenta durante el embarazo y permitieron el desarrollo normal. El hipotiroidismo durante los años de la adultez produce mixedema, un signo patognomónico de este trastorno es el edema (acumulación de líquido intersticial) que hace que los tejidos faciales se hinchen y se vean inflados. Una persona con mixedema tiene una frecuencia cardíaca baja, baja temperatura corporal, sensibilidad al frío, cabello y piel secos, debilidad muscular, letargo general y tendencia a aumentar de peso con facilidad.
Trastornos de los islotes pancreáticos
El trastorno endocrino más común es la diabetes mellitus, causado por la incapacidad de producir o usar la insulina. Debido a que la insulina es incapaz de promover el transporte de la glucosa hacia las células del cuerpo, el nivel de glucosa sanguínea es alto y la glucosa se pierde en la orina (glucosuria). Los signos patognomónicos de la diabetes mellitus son las tres “polis”: poliuria, excesiva producción de orina debido a la incapacidad de los riñones de reabsorber agua; polidipsia, sed excesiva; y polifagia, hambre excesivo. Tanto los factores genéticos como los ambientales contribuyen a la aparición de los dos tipos de diabetes mellitus (de tipo 1 y de tipo 2) pero los mecanismos exactos todavía no se conocen. En la diabetes de tipo 1, el nivel de insulina es bajo porque el sistema inmunitario de la persona destruye las células beta del páncreas y se requiere inyecciones de insulina para su tratamiento. La diabetes de tipo 2, también llamada diabetes mellitus no insulino-dependiente (NIDDM), es mucho más común que la tipo 1 y los síntomas clínicos son leves y los niveles altos de glucosa sanguínea a menudo pueden controlarse con dieta, ejercicio y disminución de peso. En este caso la diabetes no se debe a la falta de insulina sino a que las células diana se vuelven menos sensibles a ella por la regulación por decremento (down regulation) de los receptores de insulina. El hiperinsulinismo aparece muy a menudo cuando un diabético se inyecta demasiada insulina. El síntoma principal es la hipoglucemia, nivel bajo de glucosa sanguínea, que estimula la secreción de adrenalina, glucagón y hormona de crecimiento humano. Como consecuencia, aparecen ansiedad, sudoración, temblor, aumento de la frecuencia cardíaca, hambre y debilidad. Cuando la glucosa sanguínea cae, las células cerebrales se ven privadas del aporte de glucosa que necesitan para funcionar en forma efectiva. La hipoglucemia grave produce desorientación mental, convulsiones, pérdida de la conciencia y shock. La muerte puede ocurrir rápidamente, a menos que se eleve el nivel de glucosa.
Tortora, G. J., & Derrickson, B. (2013). Principios de Anatomía y Fisiología (13th ed.). Editorial médica Panamericana.



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